¿Nunca os habéis imaginado como sería leer la mente?
Muchas veces nos encontramos frente a situaciones en las que daríamos lo que fuera por saber lo que piensan los demás, por saber que hay realmente detrás de esas palabras que salen de sus bocas.
Pero habría que estar preparados para lo que fuésemos a descubrir. Puede que fueran buenos o malos pensamientos, puede que encontrásemos aquello que deseábamos encontrar o puede que descubriésemos verdades que ni imaginábamos. Alomejor los pensamientos nos decepcionaran o quizás nos arrebataran la ilusión. Incluso puede que descubriéramos secretos que hubiese sido mejor no descubrir.
Una vez hubiésemos conocido lo que había detrás de esas palabras podríamos arrepentirnos y desear no haber leído jamás la mente.
Además quizás no controlásemos a quien leyésemos la mente y estuviésemos continuamente escuchando voces en nuestra cabeza.
Cuando eramos pequeños, eramos ignorantes y felices. Por eso creo que conocer los pensamientos de los demás solo nos haría más infelices.
Pero claro, nunca lo podremos saber con certeza ya que leer la mente, por ahora, es algo imposible.
