Llega un momento en el que te das cuenta de que la comida, el trabajo, el dinero o un blog, no son suficientes para llenar ese vacío, necesitas algo más y te pones a buscar cualquier cosa que pueda ocupar ese espacio. Y no nos damos cuenta de que esa búsqueda es una completa perdida de tiempo. Ese vacío solo se puede llenar con personas, personas que te llenen, personas que te quieran... Y esas personas no se encuentran, sino que aparecen cuando menos te lo esperas, o cuando más las necesitas. Y una vez que las tienes no debes dejarlas escapar, porque ya sabes que no las puedes volver a encontrar.
jueves, 10 de mayo de 2012
El vacío
Llega un momento en el que te das cuenta de que la comida, el trabajo, el dinero o un blog, no son suficientes para llenar ese vacío, necesitas algo más y te pones a buscar cualquier cosa que pueda ocupar ese espacio. Y no nos damos cuenta de que esa búsqueda es una completa perdida de tiempo. Ese vacío solo se puede llenar con personas, personas que te llenen, personas que te quieran... Y esas personas no se encuentran, sino que aparecen cuando menos te lo esperas, o cuando más las necesitas. Y una vez que las tienes no debes dejarlas escapar, porque ya sabes que no las puedes volver a encontrar.
