Yo elegí ser feliz toda la vida, pero alguien hizo que me diera cuenta de que mi deseo no tenia sentido.
Si fueses feliz toda la vida no tendrías problemas ni altibajos, todo te iría bien siempre, por ese motivo estarías siempre en un estado neutro. No valorarías las cosas realmente buenas que te ofrece la vida, porque para ti todas serian buenas, ni tendrías esos días en los que estas muy feliz porque conseguisteis superar un obstáculo, tampoco madurarías, porque para hacerlo hay que aprender a levantarse después de caer, y además no mejorarías como persona, porque para hacerlo hay que enfrentarse a los innumerables problemas de la vida y demostrarte a ti mismo que eres capaz de todo. Los momentos felices existen gracias a la existencia de los malos, porque nos hacen valorar las cosas buenas y disfrutar más de ellas cuando llegan.
Por eso, si me concediesen un deseo no elegiría ser feliz toda la vida, sino tener éxito en ella.
