Ves como la vida sigue, y tu estas en un rincón observándolo todo, sin tomar partido en nada. Te sientes como si estuvieses congelado en el tiempo mientras todo lo demás sigue avanzando, sin fuerzas para romper el hielo que te impide seguir.
Y lo peor es que piensas que no hay nadie que te vaya a sacar de allí, que te ayude a entrar de nuevo en tu vida.
Pero sin embargo ahí están, tu familia y amigos, que te dan el empujón que necesitas en cada momento para que sigas adelante.
Te recuerdan que no estas solo y que siempre estarán ahí para ayudarte cuando lo necesites. Te dan ánimo y fuerzas para superar cualquier obstáculo.
Porque son los mejores y porque te quieren.
